Los buenos y los malos



Brutal el reportaje de Sistiaga que emitió ayer Cuatro.

3 comentarios:

Anónimo | 12 de diciembre de 2007, 1:43

Lo aguante los treinta primeros minutos. El tema esta un poco sobado, los presenciales de Sistiaga hacen que sea más importante el periodista que hace el reportaje que el tema del reportaje y no nos cuenta nada que no sepamos ya. EL documental no lo ha grabao él por mas que narre la historia en 3º persona.

Estubo mucho mejor el que hizo de Korea del norte ,aunque me gusto mas el de TVE de Rosa María Calaf ne en el 2001, la cual no es ni tan pedante, ponposa ni pretenciosa como Sistiaga.

Jenny jirones | 12 de diciembre de 2007, 2:06

Es cierto, anónimo, que los presenciales al principio rompían bastante la narración y el estilo. Y era justo lo que menos me estaba gustando. Hasta que llegó, precisamente, a este corte en el que tiene la ventana con el francotirador a sus espaldas. Me pareció de lo más elocuente porque su presencia lo que muestra es una manera distinta a lo de los militares no sólo -desde luego- de enfocar la situación, si no de vivirla.
Al principio explica que ése es el único modo -el relativamente seguro- de poder contar la situación de Bagdad, desde la vivencia del ejército estadounidense. Pero no es su vivencia, creo que para eso merecen la pena los presenciales.
Al margen, es verdad: es un tipo muy mediático -aunque me parece menos ególatra y pretencioso que otros que van por ahí en plan "un día más con vida"- aunque quizás gracias a eso más gente se interese por lo que cuenta.
Lo que ya no entiendo es eso de que "el tema está manido". Sí, es verdad, ya salió en muchos sitios, ya caducó, ya no es noticia...

Es verdad, esta peli ya la vi.

anónimo 2 | 12 de diciembre de 2007, 13:52

No sé lo que es un presencial pero el estubo y la ponposa me encantaron. Supongo que cuando has visto ya unos cuantos reportajes de guerra el siguiente es fácil que te resulte manido, aunque no creo que eso sea necesariamente culpa del autor. El párrafo final de Jenny con reproche irónico-moralista también me gustó mucho.

¡¡Hagan más polémicas!!
En el fondo son más puras y sinceras que los poemas.