Tiene gracia

"Pues sí, tiene gracia. Pero no por la canción, que también, ni por su intérprete, ni por las bailarinas que lo acompañan.
Rodolfo Chikilicuatre tiene gracia porque, lejos de ser únicamente un fenómeno de masas, da su merecido a una industria discográfica que en las últimas décadas se ha pasado por el forro los estándares de calidad. Una industria que, lejos de cuidar sus productos, los ha fabricado en masa, convirtiendo la creación musical -y con ella a sus intérpretes-, en mero vehículo de hacer dinero. Así, con la sociedad de consumo a sus pies y el mercado como campo de pruebas, el gran negocio de la música ha ido confeccionando poco a poco un escenario a su medida. Uno en el que no existe nada más allá del estribillo simplón, en el que sin grandes inyecciones de dinero no hay lanzamientos, en el que sin «marketing» no hay carrera, y en el que sin belleza y juventud no hay siquiera opción."
por Alicia Álvarez, publicado ayer, viernes, en La Nueva España.
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1 comentarios:

Duenda. | 24 de marzo de 2008, 18:05

Eurovisión.
Eurorrisión.
Cuestión de perspectivas.

muá.
d.