Primicia



Ya sé yo que rabiábais de ganas...

3 comentarios:

Gormonauta | 6 de octubre de 2008, 6:50

Era de esperar que defiendan su profesión, pero vamos, de ahí a esas argumentaciones peregrinas sobre que si ya se doblaba en la república... La realidad es la realidad (estudiada y argumentada por los historiadores): el doblaje es una de las imposiciones del periodo franquista que ha hecho al cine español incapaz de competir con el americano, amén de que el tratamiento del sonido del doblaje español actual no respeta las distancias sonoras (lo que va en detrimento del raccord y la verosimilitud). Hay otros cientos de características por la que esa profesión tiene una parte tremendamente negativa.

Jenny jirones | 6 de octubre de 2008, 7:02

Gormonauta,

esto que ves es un trailer de un documental que trata, precisamente, de romper con todos esos clichés e ideas preconcebidas. Entre los propios actores de doblaje hay, además de históricos de la profesión, un historiador, y explica cómo las primeras películas que se doblaron al español, en 1929 (sí, incluso antes de la República, qué cosas), se hacían en estudios de París.
Te animo a que veas el documental, ya que pretende darnos una visión por fin distinta de una trabajo que puede gustarnos o no -en eso no entro- pero que cumple una función y sobre el que hay infinatas falacias.
Gracies por pasate por esta casina virtual.

Anónimo | 6 de octubre de 2008, 7:49

La primera película doblada al castellano fue "Contra la espada y la pared", en 1929 (otros dicen que fue "El Cantante de Jazz").

Se doblaban en Francia, donde la Paramount tenía su sede europea.

En 1932 se fundaron los estudios T.R.E.C.E. en Barcelona.

Para corroborarlo sólo hace falta comprobar el registro mercantil
(para lo que no hace falta ser historiador) o hablar con alguno de los que trabajaban en esos inicios.

Otra cosa es que Franco FORZASE el doblaje sobre todas las películas extranjeras hasta que llegó la época de las salas de arte y ensayo y las películas "de interés artístico".

Prefiero ver películas en su versión original, aunque también sean dobladas (los ingenieros de sonido americanos no suelen disfrutar del sonido directo y se hace un 90% en sala).

No sé que entenderás por raccord de sonido y verosimilitud, pero para que una película nos suene verosimil no tiene que ser realista ni adaptarse exactamente a la realidad de la imágen sino crear y mantener una huella sonora similar durante cada escena.

No es por ser aguafiestas o Troll, pero es que hay muchas leyendas sobre estos temas, y el snobismo moderno nos hace despreciar a unos señores que han sabido hacer bastante bien su trabajo.