Sentido literal

Ella había entrevistado ya a muchos... Su estilográfica había perfilado tantos nombres de mayúsculas y apellidos dobles que cuando vio al escritor no dudó en sentirse autorizada.
Avanzó con los dos tacones para los que dios había diseñado sus piernas y, en perfecta comunión de estupidez y osadía, tocó con ambas manos el cabello blanco del novelista mientras le avisaba de lo irrefrenable de su impulso.
El escritor no resultó ser tan blando como alguno de sus coetáneos y ella reservó las ansias de ser Marina Castaño para una mejor ocasión.

3 comentarios:

Amanda | 27 de abril de 2009, 13:49

Hola!El otro día cayó en mis manos manos uno de tus poemarios, "Animales interiores", no suelo leer poesía, pero me encantó, estoy en segundo de bach y voy a decirle a mi profe de literatura que lo proponga como alternativa a "Campos de Castilla" en la pau...así matarían a menos lectores adultos en potencia, estoy segura jajaja

Besossss

Jesús Carrasco Gómez | 30 de abril de 2009, 5:07

¡Hombre! Se pueden leer perfectamente los dos libros, no hay porqué dejar de leer "Campos de Castilla" para leer también "Animales interiores".

Jenny jirones | 30 de abril de 2009, 5:10

MundoIconoclasta recomienda:

no dejen de leer Campos de Castilla, pour dieux...