Sobre la vida real



Adorable el niño. Y listo como una ardilla el padre.
Eso sí, la sensación de colocón post-dentista creo que nadie la había expresado mejor...

1 comentarios:

Christian Supiot | 8 de abril de 2009, 12:37

Jajjaja... enooorme. Le he dado a compartir en el greader.

¿Tengo dos dedos o tengo cuatro?