6 julio
¿Por qué una novela tiene que empezar por la biografía de un personaje, por la descripción de un escenario o por la súbita inmersión en la trama dialogada o narrada de una situación? Podría empezar también por una receta de cocina, por una canción popular, por el editorial de un seminario dedicado a las investigaciones astronáuticas o por las conclusiones de un coloquio de parteras. No perder nunca de vista: en la literatura todo es convencional, en la novela no hay reglas, en la prosa caben todas las formas del lenguaje. Mi error es, inocente, ciegamente, ajustarme a un molde obsoleto, tonto, innecesario, donde toda mi ciencia y mi experiencia se echan a perder.
de Julio Ramón Ribeyro, La tentación del fracaso, Seix Barral, 2oo3.
¿Por qué una novela tiene que empezar por la biografía de un personaje, por la descripción de un escenario o por la súbita inmersión en la trama dialogada o narrada de una situación? Podría empezar también por una receta de cocina, por una canción popular, por el editorial de un seminario dedicado a las investigaciones astronáuticas o por las conclusiones de un coloquio de parteras. No perder nunca de vista: en la literatura todo es convencional, en la novela no hay reglas, en la prosa caben todas las formas del lenguaje. Mi error es, inocente, ciegamente, ajustarme a un molde obsoleto, tonto, innecesario, donde toda mi ciencia y mi experiencia se echan a perder.
de Julio Ramón Ribeyro, La tentación del fracaso, Seix Barral, 2oo3.
1 comentarios:
Para eso, me encanta el comienzo de "Yo, el Supremo..." de Augusto Roa Bastos. En cuanto encuentre el libro por mi casa escribiré el mi blog su genial inicio.
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