EL HOMBRE HABITA COMO POETA

No hay misterio más grande que la casa del Otro,
que tu casa, lector, donde lees el poema
que ahora estoy escribiendo, en un libro futuro,
junto a otros enseres, y otros libros pacientes,
y sientes la emoción de este enigma presente
que lleva otros versos, y defiendes tu casa
pintando en las paredes pasajes del recuerdo.

de Pelayo Fueyo, La herencia del silencio, Pre-textos, 2oo3

1 comentarios:

Jesús Carrasco Gómez | 24 de septiembre de 2009, 12:06

Este poema me acaba de doler. Estoy en otro país comenzando otra nueva vida, todavía sin casa y en un albergue (que no está nada mal, pero que por más que lo intente no llega a ser acogedor).
Mi casa es un enigma.