LA MUERTE ES UNA BUENA MAESTRA

Levántate y anda al hospital me dijo la voz
Soy el fantasma anterior a tu nacimiento

Aún no es tiempo para el otro fantasma

Tu muerte te afectaría profundamente
Jamás podrías recuperarte de tu muerte

Me pusieron en una camilla y me metieron en el quirófano
Al otro lado se ve el infinito qué miedo

Tengo un hoyo en el alma
por el cual se me escapa el cuerpo

El médico me abrió la arteria que pasa por la ingle
y empecé a delirar

Aquí en este mar que llaman inconsciente
hay unas lianas que se te enredan en el cuello

lianas azules lianas rojas lianas incoloras
que se te meten por la boca y no te dejan respirar

Los otros los que estaban conmigo en el agua frígida
rodeados de pedazos de hielo me dijeron:
Somos todos pasajeros del Titanic

El inconsciente es un árbol lleno de pájaros muertos
que se echan a volar cuando uno menos lo espera

Escucho el ruido de serruchos que cortan tablas
de martillos clavando clavos

Viene del astillero de la muerte y no se oye con los oídos

Somos árboles ambulantes en la vía pública
soñando con ser barcos o aspas de molino

pero no leña en la hoguera
donde las llamas bailan y se ríen y se contorsionan

como si estuvieran en una orgía las muy cochinas
striptiseras del cabaret de la muerte

El médico me abrió la arteria que pasa por la ingle

Estuvo mucho rato dentro de mi aorta
sacando la nieve con una pala

El camino hacia el corazón está limpio
y mi sangre empezó a fluir

Entraron mi mujer y mis dos hijos pequeños
y me acariciaron las manos llenas de pinchaduras

Soy inmortal les dije al menos por ahora
y caí profundamente dormido

Desperté adentro de una pintura del Bosco
entre tubos y alambres conectados a máquinas

Pero aquí no hubo ni extracción ni piedra ni locura
Solamente un sujeto perfectamente lúcido

Se me acercó un arcángel y me dijo: Soy Tammy
Era más dorada que el sol y estaba atravesada por la luz

Un ave vuela de las cenizas de mi corazón
un ave roja que palpita y canta

La muerte es una buena maestra
cuando te habla al oído y se retira

de Óscar Hahn, Archivo expiatorio, Poesías completas (1961-2oo9), Visor, 2oo9.

Ayer, en la conferencia "Apariciones y otras fantasmagorías" que tuvo lugar en la Residencia de Estudiantes, Hahn cerró con este poema, que nos quitó a todos la nieve a paladas de los vasos sanguíneos...

5 comentarios:

Ana Pérez Cañamares | 21 de octubre de 2009, 3:26

a-co-jo-nan-te

Voltios | 21 de octubre de 2009, 3:44

in-cre-i-ble

Anónimo | 21 de octubre de 2009, 9:25

"Tengo un hoyo en el alma
por el cual se me escapa el cuerpo"

Demoledor.

Sin duda, estos versos me "Hahn" sacudido de arriba abajo.

mis-herías | 21 de octubre de 2009, 9:30

Me han gustado especialmente estos dos versos: El inconsciente es un árbol lleno de pájaros muertos/ que se echan a volar cuando uno menos lo espera.

Gsús Bonilla | 22 de octubre de 2009, 5:22

hottía.

a partir de aquí, sueño con el instante en que pueda escuhar de la boca de óscar hahn semjante alucinación.

como diría una amiga mía

esto es la cúspide de la alucinación.

joder que bueno.

impresionante.