Perfiles

Estoy en una cafetería céntrica. Ser el centro es una propiedad, que no condición. Estoy en una cafetería céntrica porque está en el centro de una plaza que está en el centro de una ciudad que a su vez viene a ser el centro de. Estado. Una mujer en el Pepe Botella pide avales para que el partido de su primo (esto es textual, no es que yo sea una despectiva de mierda) se pueda presentar a las elecciones. Pues claro. Uno firma. El otro no. En ningún momento ella les explica que si avalan al partido de su primo no pueden avalar a ningún otro. No tiene mucho sentido. Tampoco importa. El sentido, si es común (es decir de y para todos), importa poco, parece, hoy.

Me recuerda esto que la semana pasada una chica con una acreditación de FAC me pidió exactamente lo mismo. No era para el partido de su primo, o no lo dijo. Tampoco ella dijo que avalarles para que se presentaran a las elecciones del 20N me impedía avalar a nadie más. No firmé. Pero a punto estuve de preguntarle que si les iba bien (que es irle bien a Cascos) en el 20N, si entonces, ir bien, no sé, que el PP de Rajoy sea por fin el PP de Cascos y Aguirre, o ser la UPN asturiana o yoquésé; si les iba bien, digo, si entonces, iban a dejar Asturies tranquila.

Paz. Onomatopeya. Bofetón.
Así anda la cosa. Como la piel que se acaba de llevar un hostiazo y resquema. Pero el resquemor no basta, parece.

El gobierno de FAC y ayuntamientos de FAC, como el de Xixón, parecen haber confundido el no hacer (tan de los políticos, oiga) con el no dejar (tan de otro régimen, oiga, oiga).
La última, los recortes. No se tocará lo social, pero la consejería de Bienestar (que lleva cosas tan accesorias como la ley de dependecia) se ha quedado raquítica. Recortes, y no se pagarán las facturas pendientes de la televisión autonómica.
No han dicho "No vamos a invertir en F1 o Champions". Han dicho "¡A la privatización!" y ante la negativa han dicho "Ea, pues no pagamos".

¿Que hay facturas emitidas y trabajos realizados?
¿Que este pan ya lo comimos pero ellos no lo pidieron porque lo querían blanco y resultó integral?
Bueno, qué bien, oye, que podemos no pagarlo. Que podemos.

Pueden. Mandan. No tienen mayoría. Pero pueden. Han ganado las elecciones de mayo. Son la Reina del Baile de su promoción. Los asturianos, sus asturianos, así lo han querido.

Como yo me pasé la infancia y preadolescencia en Estados Unidos, pero sólo por la tele, siempre he desconfiado de los bailes de fin de curso. De ese Rey, de esa Reina. Si algo enseñan (?) las teleseries teenagers americanas es que siempre hay una explicación para esas coronaciones puntuales. Y una caducidad. Al tiempo, esos reyes de la belleza están gordos y desmotivados. Trabajan en un puesto de comida rápida. Viven en una autocaravana con un montón de hijos. Se alejan del sueño yanqui para el que se les eligió.
Les eligieron. Quiénes. Muchas veces ni los conocían, ni sabían nada de todos esos fans puntuales.

Conocer al que te elige es tan importante como conocer al que no. FAC ha sabido bien quién no le elige. Lo sabe y ha ido contra ellos desde el primer momento. Contra una cultura que no le interesa, contra las propuestas de los enemigos (PP y PSOE, porque en estas cosas no contemplan más adversarios, piensan, para qué). Contra lo hecho por los enemigos.

Pero el amigo es, según la promoción del baile, tan difuso como el enemigo aquel del ejército. A veces el amigo dio su voto porque la reina previsible decepcionaba y la alternativa le parecía odiosa, porque llegaba una chica nueva y se dijo -el amigo, la amiga- por qué no. Pero la reina nueva no sabe eso. No sabe quién hay detrás de ese voto, de ese apoyo. Y hace y deshace creyendo que la van a querer muchísimo porque qué guapa y mira qué bien que no es ni aquella petarda ni aquella fea.
Luces giratorias y pista de baile.

Si hablamos de un partido que el día después de obtener más votos en las elecciones no tenía disponible su programa en su propia web, no habrá de sorprendernos que no tengan un perfil claro de su votante. Que hablen, hagan y deshagan sin sopesar si a su reciente electorado le chocará que tomen tal o cual decisión (cuántas, en lo que va de gobierno, anunciaron un día y recularon a los dos siguientes, por fallo de forma*).

El actual gobierno d´Asturies, (a veces país, a veces qué) ha dejado claro que no gobierna para todos. La actual alcaldía de Xixón (a veces mi sitio, a veces wtf) ha dejado claro que no es tal para todos los ciudadanos.
Aceptamos barco, ye lo qu´hai.

Pero también parece que no gobiernan ni para los suyos. Y es por una cuestión sencilla: ese suyos ha sido y es una indefenición sobre la que no han ahondado. Un trabajo de campo que no han hecho (igual que sí fueron pueblo a pueblo a buscar no votantes sino militantes, y los lograron). Un felicitarse, un "ven p´acá, Presidente" con mirada desorbitada. Y ya.

Quiénes había detrás.
Pues los asturianos.
Por qué.
Oye, guaja, nometoquesloscojones: porque tenemos razón.

Cosas en las que no está de más pensar cuando tu éxito se debe en parte al malhacer de otros. Cuando tu voto se nutre del llamado voto de castigo.

Me decía mi chico, en ese modo en el que pregunta y a la vez responde: Si ahora mismo hubiera elecciones en Asturias, ¿tú crees que ganaría FAC?

No sé.
Y si es que sí:
aquí
mi renuncia, que una, ustedes perdonen, no fue nunca de feudos. Ni de señores feudales.



* con lo sencillo que es leer, porzeusbendito

2 comentarios:

Papá Pingüino | 5 de octubre de 2011, 7:04

Comparto reflexión y sentimiento depresivo (y de desapego por esta patria que no reconozco).

Respondiendo a la última cuestión, me temo que el GIL, digo el FAC, en Asturias no solo volvería a ganar, sino que conseguiría mayoría absoluta. Lo veremos en las generales, me temo.

Xixón sería otra historia...

Krasnaya | 5 de octubre de 2011, 11:34

Lo de las firmas es, cuanto menos, sospechoso. Yo firmé para el PCPE -pequeños partidos, grandes perjudicados- y la chica que me dio la hoja me explicó claramente que no podía firmar en más sitios.
Sobre lo demás, miedo, mucho miedo.
El artículo, chapeau.