Políticos No-Profesionales

Esta era una petición que sonó mucho en los días del 15M en las plazas. Se exigían políticos no profesionales.

¿Qué es eso?

Personas que cuando desempeñen sus cargos públicos hayan, previamente, trabajado. Que tengan un oficio, una experiencia laboral. Que sepan que tienen una profesión y que su profesión no es la política. Que su bagaje no se base únicamente en una carrera ascendente a base de codazos e influencias para medrar en un partido. Que hayan hecho algo. Que cuando dejen el cargo, sigan haciendo algo.

Y entonces llegaron, al menos n´Asturies, los miembros de un partido de nueva formación, bajo las iniciales del nombre propio de su cara visible, FAC, argumentando que no eran políticos profesionales, puesto que llegaban desde sus puestos de empleados públicos, de colegios de abogados, del profesorado o del Hospital de Cabueñes, por ejemplo.

Entonces, qué bien: no tenemos políticos profesionales.

Qué. Bien.

Aunque lo que no va implícito en la idea de "no profesional" es incompetente. O con incapacidad expresiva. O con desprecio por escuchar las ideas ajenas. No va implícita la cuestión de informalidad continuada, porque los demás en sus trabajos se ven obligados a cumplirla. Eso que dicen puntualidad. Eso que dicen formas. Eso que dicen compromiso. Eso que dicen, también, sentido común. La idea de "no profesional" no lleva implícito el negar la opción a preguntar en las ruedas de prensa (de hecho, eso es un hit de los "políticos profesionales"), o el imponer decisiones no meditadas sin atender a otras argumentaciones.

Quizás tenía que haber venido Manuel Seco a tirarnos a todos de las orejas por no usar correctamente los términos, por dejar vacíos léxicos a través de los que colar la inutilidad que ya de por sí es escurridiza, la cabrona. Tenía que haberse plantado Seco, o Moliner, o hasta Grijalbo, y habernos dicho que pidiésemos "Responsables públicos".
Que el término les recordara que con el sueldo, que mola, va una responsabilidad. Y que con el cargo, que luce, lo que hacen es estar al servicio de una ciudad, una comunidad, un barrio, un estado.

¿Que tenemos lo que nos merecemos?
Pues igual sí, porque las palabras no fueron lo bastante precisas, y la intención es en estos tiempos -yo qué sé, cuándo no- bastante mala.

3 comentarios:

Anónimo | 14 de enero de 2012, 13:17

Mucha Razón en el razonamiento. Ahora es cuando decimos eso del mismo perro con distinto collar o ¿era el mismo collar para distintos perros? Depende de si en el collar viene implicito o ilicito el poder hacer y rehacer a su antojo sin escuchar a nada ni a nadie. Total les hemos dado manga ancha durante cuatro años. Entonces me pregunto ¿es bueno darle todo el poder a uno? Y la respuesta es la de arriba,el mismo perro... O rompemos el bipartidismo o solo daremos vueltas sin sentido. Gracias por tus interesantes reflexiones.

Sociedad de Diletantes, S.L. y Casilda García Archilla | 15 de enero de 2012, 0:10

Muy bien dicho: dos conceptos clave, no profesional y responsabilidad

Monica Solís | 15 de enero de 2012, 1:18

...más claro imposible... aunque no hay nada mejor que la conciencia del ser humano, esto no puede durar por lo tanto, la reflexión de cómo pudo pasar, qué hicimos y bla, bla , bla vendrá-si no ocurre un milagro antes- dentro de otros cuatro años¡¡ Mientras, auguro muchas manifas y no sólo de indignados si no de tod@s. Eso será lo único que los acojone, mamis y papis con carritos, personas movilidad reducida, trabajadores varios... exigiendo eso sí, mucha responsabilidad política a los que por sus cargos, deberían tener claro que iban a tener cargas. Mil besos