Mostrando entradas con la etiqueta La ciudad en llamas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta La ciudad en llamas. Mostrar todas las entradas
0 com

Mañana Xixón va a arder

Lo digo siempre, da gusto lo bien que hacen las cosas estos chicos.
Y da igual que ahora mismo la discusión sea si pasado (patrimonio) o futuro (vanguardias) -así andan las cosas por este norte nuestro en política cultural, ya ven-, ellos saben que el asunto es el presente. Y no se me ocurre mejor noticia.



Read more »
4 com

Crónica a modo de canción de Drexler

No lo sabíamos pero en el fondo era tan sencillo como un billete desde Salamanca, que se convirtió en Olga Fernández y una mochila y una sonrisa, que llegaron un miércoles por la mañana dispuestos a cuidar de libros y seguir sonriendo, y compartir habitación con otra sonrisa de encías bonitas de nombre Laura Casielles, que tenía poemas enrollados en unos folios y un soldado a punto de huir, como el libro que Alba González Sanz leyó un día y decidió publicar en su colección de Hesperya y creer en lo que escriben los más jóvenes el día en que en Valladolid Javier García Rodríguez hizo de anfitrión y nos adoptó un poco, lo suficiente para compartir padre con Nacho Escuín y hablar de Pablo García Casado y hacernos amigos y perfecto embajador de Zaragoza, tanto que con los días contados se cogió un tren y atravesó medio norte para plantarse con poemas de todos los colores y libros de todos los lomos, uno de esos libros lo firmaba Octavio Gómez Milián, que pasó una noche con Jane Birkin y lleva desde entonces experimentando, y que se dejó liar hace ya meses para traerse al imitador no reconocido de Jim Carrey -y músico, arreglista, juerguista- Luis Cebrián, que pese a salir toda una noche no olvidó su guitarra porque el chico que agita la cultura en Asturias como si fuera un batido de 5$ de Pulp Fiction, Diego Diaz, lo llevó entre cervezas hasta La Caja Negra, segundo hogar de unos días gracias al empeño de Jose, que se la jugó y nos trató como si fuésemos invitados en su casa, la misma en la que durmió Sara Toro, que se trajo la dulzura desde Granada y las horas de autobús, de tren, de metro y aeropuerto sin que fueran losa sino anécdotas como agradecimiento a los desconocidos que en el camino se lo hicieron todo más fácil, y esa facilidad la trajo en las manos y la arrojó en el inicio de una ola humana que el clan de las bellas polacas hicieron mientras María Eloy-García, o el ingenio, leía sus poemas una tarde que ya no sería una tarde cualquiera, y aunque no hubo oricios quedó fascinada con el cantautor Pablo Moro que rescató de las partituras a Sabina, a Pedro Guerra, y qué bonito sonaba "Dibujos animados" diría Juan Marqués, que llegó con un jersey violeta del que se enamoró una adolescente en una hora que nunca fue de clase, en la que sonó también la voz de David Eloy Rodríguez, la amistad sincera, que trajó libros y poemas y abrazos y no se le acabaron nunca, y que compartió palabras y mirada con Héctor Gómez Navarro, que conoce el lenguaje de las historias y los abrazos, y contó un cuento sobre un psiquiátrico y Alejandra Vanessa pensó que de eso ella había escrito un poema y cuando lo leyó en un instituto un chaval se levantó y aplaudió sin verguenza, sin saber que esa misma noche todos chascaríamos los dedos porque las ley de ruidos de Oviedo no deja expresar el entusiasmo de otra forma, pero no es problema, menos para la emotividad hecha carne, o Fernando Beltrán leyendo Aquelarre en Madrid, y los ojos llorosos de los asistentes y su expresión contenida de quien agradece y disfruta, igual que la noche anterior hizo escuchando a Dark la eMe y haciendo fotos a quien a su vez hacía fotos y disfrutaba y pedía silencio y se sentía feliz, como feliz es la risa pícara de Elena Medel con cada ocurrencia, desde un secuestro con máscaras de una tienda de chinos al recuerdo de cómo el material de las obras públicas da juego en una noche dadaista, si es que no fue dadá todo el despliegue de una ciudad que recibía a príncipes, princesas y expertos navegadores en internet, y que volvía a ser aquella en la que las campanas no dejaban de piar, como recordaría Jose Luis Piquero entre un poema sobre Alicia varias veces repetido, igual que las repeticiones de agradecimiento de Ana Vanessa Gutiérrez que eran más que mutuas, por compartir llingua y patria, y estar ahí, en la misma mesa en que Víctor García Méndez volcaba su honestidad y qué belleza, igual que manos telúricas en estas noches, noches que no caerán en el olvido, porque los ojos marrones de Juan Tizón seguían tras el objetivo y diafragma de la cámara, y al otro lado Pablo X. Suárez recitando Pop Retórika, Asturiana beat, el libro que aún sigue en casa de Miguel Rojo, el hombre del ligre, que supo encontrar verdades en los versos y nos las trajo junto con la camaradería y ese humor, divertido y no tan distinto del de Julio Rodríguez, que le quitó trascendencia, le dio ocurrencia -nunca frivolidad- a una presentación que derivó en un autobús y su reverso, que no es tenebroso, si no libre, como las palabras libres que encontró Jose Luis Argüelles una vez más en los versos de cuatro jóvenes, como la sensación de libertad que había incluso en "la santa casa" que fue la universidad, representada por Leopoldo Sánchez Torre que un día se dejó liar para hacer esta aventura, justo antes de que fuésemos a sacar el billete de vuelta de Valladolid, o Salamanca, tan sencillo, porque nada se pierde, todo se transforma...
Read more »
6 com

El fuego que no cesa

Amén del cansancio -y qué expresión tan bíblica para hablar de esto- estos días están siendo de intercambio, de palabra, de reencuentro y de nuevas amistades, de momentos brillantes y lúcidos -aunque luego la noche nos desluzca- y de esas cosas que pasan en este tipo de eventos.
Y amén de afonías, de risas y de ojeras, esto arde...

Hoy en el Aula Magna de la Universidad de Oviedo
17.30 Lectura de María Eloy García
19.00 Mesa en Llamas II (y el Nuevo Mapa Editorial) con David Eloy Rodríguez, Alejandra Vanessa, Ignacio Escuín Borao y Alba González Sanz.

Y de noche, en La Caja Negra (cómo que dónde está la Caja Negra)
23.00 Showcase de Dark la eMe y recital de los poetas en llamas
Read more »
3 com

Empezamos a quemar

Sí, desde ayer nos hemos atrincherado en Oviedo con motivo de la liada que hemos organizado con La Ciudad en Llamas.
Y hoy comienza la quema...
Read more »
0 com

Un poema de Alejandra Vanessa




Ohino *

Hoy no me he cambiado de bragas.
Lo hice esperando alguna queja tuya,
que no te cambiases de calzoncillos, por ejemplo.
A cambio me estás llamando desde una cabina
para decirme que ya no me quieres.

Veo que no nos obsesionan los mismos detalles.


* Del japonés «hoy no»

de Brevas Novas, La Bella Varsovia.
Read more »
3 com

Un poema de David Eloy Rodríguez

COMO LA MARIPOSA POSADA EN LA ALAMBRADA,
INDIFERENTE A LA NOCIÓN DE MUERTE

El instante que media
entre una pregunta y su respuesta,
ese segundo de vacilación
propiedad de lo aún no concebido,
ese intervalo de vacío
en que respiran codiciosas,
como animales fabulosos y sin rostro,
las posibilidades.


de Asombros [colección Carne y Sueño] César Sastre Editor, 2006.
Read more »
1 com

Un poema de Laura Casielles


Todo el mundo vivió
aquel horror primero
que algunos inconscientes
se obstinan en seguir
llamando paraíso.

Luis Alberto de Cuenca

Como tener de pronto nostalgia
de un momento
que no fue feliz nunca,
o insistir
en que este barco navega.

Las tardes de pequeños
-pero llovía en el parque
y no había gente-
las noches repetidas,
soñarte y luego ver.

El amor y la infancia
y toda esa fatiga
de fingir
que este dolor
es bello.

de Soldado que huye, Hesperya, 2oo8.
Read more »
1 com

Un poema de Víctor García Méndez


Apagas
para siempre
la sed de tus latidos,
la luz tenue que enciende
el túnel de la noche.

Escondes
sin embargo
el frágil corazón
de quienes quedan.

de Epitafio de primavera, Hesperya, 2oo8.
Read more »
1 com

Un poema de Ignacio Escuín Borao


Quizá la vida me ha hecho conformista
o menos luchador, no sé,
ya no me planteo cambiar el mundo
cambiar a la gente que me rodea
o hacer caer a todos en mis encantos.
La vida me ha hecho cabal,
con sentido común, contenido,
y ahora ante el poema me pregunto
de qué ha servido todo lo anterior
los otros libros, las otras cosas,
los enemigos.
El juicio moral lo dejo para los sabios,
los seres superiores,
aquellos que son ejemplo
héroes modernos, los llaman.
Yo no tengo nada que enseñar
nada que decir
mis poemas son ya una declaración
de existencia y no pretenden ya nada.
Quizá ahora cuanto digo
comience a tomar sentido
el silencio ya no me asola.

de Americana, Ed. Leteo, 2oo8
Read more »
0 com

También de música vive el poeta

Read more »
1 com

Pau-Pérrima en La Ciudad en Llamas


Mi sentido de la ausencia
brilla por su orientación.

*

La distancia entre tú y yo
se mide en patologías.


de Tengo un pre-resentimiento, Hesperya, (en prensa)
Read more »
0 com

Elena Medel en La Ciudad en Llamas

PEZ

Nuestro plato favorito requería cierta preparación. Mi abuela abría el pescado en vertical, leyendo mi futuro.
Sobre la superficie herida distribuía su relleno, con cuidado: las marcas de la muerte no deben infectarse.
Mientras, ella me hablaba. Yo aún era pequeña; había vuelto del colegio, preguntaba qué había de almorzar, relamía mis gracias y decía:
peces como los del verano. Por entonces hacía frío. Y al terminar de comer nos sentábamos juntas, veíamos la televisión juntas, respirábamos juntas cada tarde.
Vivir era costumbre de las dos,
y en verano me enfadaba al verla caminar
orilla arriba
orilla abajo:
yo me enfadaba porque temía perderla en una ola, o que se resfriase, o simplemente estar lejos de ella unos minutos.
Al volver, me sentaba en su hamaca y me ayudaba a limpiarme la arena de los pies, a buscar mis ceras en la bolsa, a despegarme la sal y las legañas.

El invierno es, ahora, amable en esta casa. Al entrar he querido encontrarte tranquila, repitiendo tus historias, sonriendo al recordar los buenos tiempos, como siempre, siguiendo las costumbres de mi infancia.
Pero ahora no estás. Las dos ya no vivimos, y el frío me agarra por la espalda y me golpea, recuerda tantas cosas que vuelvo a tener miedo,
y mis ojos
resbalan en mis manos
húmedos
como el pez del invierno.

de Tara, DVD, 2oo6.
Read more »
0 com

Casa virtual


La Ciudad en Llamas ya tiene página web, es esta.
Sí, de aquí al 22 de octubre tendré ocasión de dar la chapa con este encuentro -y no es mala noticia, porque mola bastante.

Y hoy, a las 12.45 en Onda Cero Asturias (95.2) contaremos un poco más sobre este encuentro de poetas jóvenes.
Read more »
3 com

Pequeño adelanto

Escucha aquí "La ciudad en Llamas".

La ciudad en Llamas: del 22 al 24 de octubre, Oviedo arderá...
Read more »
0 com

En octubre

Read more »